Bienestar Psicología

5 recomendaciones sobre la actividad hormonal y los cambios de humor

Algunas expresiones menosprecian y devalúan a la mujer

En demasiadas ocasiones escuchamos comentarios de corte machista del tipo “¿que te pasa? ¿estas con la regla?” ante un arrebato de mal humor…

Ni que decir tiene que estas expresiones son intentos de menospreciar y devaluar las opiniones y sentimientos legítimos que algunas personas no quieren escuchar. Sin embargo, aunque los cambios hormonales afectan en el humor y el ánimo tanto de hombres como de mujeres, es una realidad que las mujeres están afectadas de manera más repetida e intensa a lo largo de su vida por estos cambios hormonales. La adolescencia, los ciclos menstruales, el embarazo, el posparto y la perimenopausia, son periodos de cambios hormonales en los que la mujer es más vulnerable. Esto no significa una mayor debilidad emocional sino por el contrario, supone la necesidad de las mujeres de fortalecer su resistencia emocional ante las dificultades y también la resistencia al dolor físico.

Desafortunadamente, a la mayoría de las mujeres nunca se nos enseñó cómo las hormonas pueden afectar a nuestro estado de ánimo y a nuestras emociones, lo que sería de gran utilidad a la hora de tomar las riendas de nuestra propia salud mental y emocional.

No todas las mujeres son tan sensibles a este tipo de cambios hormonales, así a algunas les pasa desapercibido el síndrome pre menstrual mientras que otras pasan por intensas emociones que no tienen un origen externo y que pueden atribuir rápidamente a que se aproxima su próxima regla.

Algunas recomendaciones que toda mujer debería tener en cuenta:

1- Conoce tu cuerpo

Todas somos diferentes y seguramente ningún médico o psicólogo pueda decirte si tus cambios emocionales se deben a una cuestión hormonal (a no ser que tengas algún problema más serio que se detecte en un análisis) o en cambio es una cuestión puramente psicológica. Para identificar si los cambios emocionales que sientes son causa de tus hormonas haz un diario durante al menos dos meses (mejor si son 4) en los que registres los momentos de mayor estrés o ansiedad, humor, dolores, datos de tu ciclo menstrual etc. Si los síntomas se agrupan alrededor de la ovulación (día 14) y la semana premenstrual (2-7 días antes de la menstruación), tus síntomas son probablemente el resultado de cambios hormonales. Si están más dispersos a lo largo del mes, puedes estar experimentando algún problema o desequilibrio emocional ajeno a tus hormonas.

2- Hazte cargo de tu estado, respétate.

Si observas que efectivamente tus emociones se revuelven dependiendo de tus hormonas, hazte responsable de ello. Es posible que no sea el momento de iniciar conversaciones o temas que puedan suponer un mayor estrés. No tomes decisiones importantes en esos días si sospechas que tus emociones están tomando las riendas de ellas. Perdónate tú la primera si en algún caso te alteras en exceso. Comprende-té y acoge-té con amor y ternura y si es necesario y sientes que te has equivocado, rectifica.

3- Aprende a observarlo con algo de distancia.

Si te das cuanta de cuando tus emociones están disparadas por algo más que las circunstancias puedes aprender a observarlas con algo de distancia, como si fueras una observadora de ti misma que dice: “¡aja! Como estoy en este momento de mi ciclo, es posible que esta emoción esté ampliada por mis hormonas, de hecho ya me estoy dando cuenta que a mi misma me parece algo excesiva para la circunstancia….voy a esperar un poquito a ver que pasa con ella al pasar un rato o un día…”




4- No permitas que sea una excusa

No permitas que nadie utilice de excusa que estas “en esos días” para menospreciarte ni lo utilices tú como excusa. Hay muchas razones por las que cualquier persona, hombre o mujer puede tener sus emociones alteradas y eso no les resta legitimidad.

Si te grito sin razón: me disculpo. Si lloro por saturación: respeto mi desahogo. Si me siento rabiosa/rabioso: trato de calmarme y seguidamente pido lo que necesito o expreso mi límite. Todos y cada uno de nosotros, hombres y mujeres tenemos emociones que manejar. A veces las hormonas lo acentúan y a veces lo que no son hormonas.

5- Reconócete el mérito

y aprende cada día de lo que tu cuerpo y tu condición te regala. Recuerda que la grandeza humana siempre nace de la superación de las dificultades.

Miren Morales Zabalegui.- Psicóloga Col. N- 01489

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