Coaching Crecimiento Personal

Beneficios de la actividad física consciente

Actividad física consciente

Las preocupaciones diarias provocan con mucha frecuencia una marcada y persistente depresión anímica, que no es más que el resultado automático del bloqueo mental de las energías positivas que circulaban libremente por la psique antes de la situación de conflicto. El Yo consciente, la conciencia de mi mismo, queda disminuida y sin energía suficiente para enfrentarse con la situación.

Pues bien, el ejercicio consciente no sólo permite que este bloqueo temporal se levante y la persona pueda recuperar su anterior estado positivo, sino que además aporta a nuestra mente nuevas energías que aumentan de un modo real y permanente su potencia y estabilidad. Veamos cómo ocurre esto:

Cuando hacemos un ejercicio físico, se genera en nosotros una energía que consume nuestro organismo en el mismo ejercicio. Habitualmente, mientras nos encontremos en un estado de preocupación o pensando en otras cosas, el circuito de la energía queda limitado al nivel físico.

Si nuestra mente se conecta y se abre a la experiencia del esfuerzo, el circuito de energía pasa entonces también por la mente y la vitaliza. Todo cuanto hay que hacer es prestar plena atención al movimiento muscular que se realiza y a la sensación interna que de él nos proviene, para lo cual es necesario que el ejercicio se ejecute con lentitud y de modo constantemente deliberado.

Los dos requisitos, pues, para aprovechar las ventajas del ejercicio consciente son: deliberada lentitud y plena y constante atención.

Cada día, realizaremos la actividad física poniendo conciencia en algún aspecto concreto de nuestra percepción, como puede ser la respiración, cada movimiento, sensaciones y emociones, estabilidad, tensiones, rigidez en algunas zonas de nuestro cuerpo e incluso la pisada, en que parte de nuestros pies apoyamos más la carga entre otras experiencias. De esa manera, estaremos entrenando poco a poco la autoescucha y la percepción sobre nosotros mismos.

Esta atención en la acción o actividad física, no necesariamente podemos ejercitarla cuando hacemos deporte. Podemos ejercitarla en cualquier momento, es una sencilla caminata, mientras te duchas o incluso al lavar la vajilla. Cuanto más ejercites la atención al presente y a tus sensaciones corporales y emocionales, más capacidad de vivir estarás adquiriendo.

En definitiva, más conciencia del YO.

 

Daniel Salamanca Jimenez – Health & Personal Coach

 

Deja un comentario