Imagen obtenida de Pixabay.com
Psicología

Cómo reducir el estrés

Si yo fuese un pequeño gusanito, la presencia de un pájaro sería un potente factor estresante

hemos de revisar nuestro discurso interno, nuestras creencias a cerca de lo que nos pasa para poder evaluar las situaciones de una manera más objetiva y así, afrontarlas de otro modo

Muchas veces el exceso de responsabilidades o el exceso de trabajo son difíciles de reducir ya que tal vez seamos nosotros los únicos que pueden ocuparse de esto o lo otro, necesitamos el trabajo, o simplemente no podemos dejar ciertas cosas sin hacer. Sin embargo, como ya hemos explicado el estrés no depende de lo ocupados que estamos.

En primer lugar hemos de revisar nuestro discurso interno, nuestras creencias a cerca de lo que nos pasa para poder evaluar las situaciones de una manera más objetiva y así, afrontarlas de otro modo. Esto no es un proceso que se logre en dos días, en la mayoría de los casos llevamos toda una vida pensando determinadas cosas de nosotros y del mundo y no es sencillo evaluar las cosas en su justa medida.

Ver ante mí un  pajarillo, por ejemplo, no resulta para mí un generador de estrés. Sin embargo, si yo fuese un pequeño gusanito, la presencia de un pájaro sería un potente factor estresante ya que como gusano, sé que los pájaros comen gusanos y me doy cuenta de que es más grande y fuerte que yo…

Pero la historia sigue… Resulta que éste pájaro que veo solo come vegetales y jamás gusanos. Si yo el gusanito, conociese esta información, seguro que me  sentiría más seguro y dejaría de sentir estrés pero, si no conozco esta información, seguiré sintiéndome asustado y estresado aunque el peligro en realidad no sea real.

Conviene recordar que por muy trabajadores o amorosos que queramos ser con los otros, uno solo puede ofrecer a los demás lo que encuentra en sí mismo. Si tengo calma, aportaré calma, si tengo respeto por mis necesidades, podre  respetar y cuidar de las demás personas, si en cambio no me tengo en cuenta y no atiendo a mis propias necesidades, me agotaré y en poco tiempo no podré responder a las necesidades del entorno. Modificar la manera en la nos relacionamos con el mundo no es una tarea fácil, no suele bastar con intentar una y otra vez hacer las cosas de otro modo ya que tratamos de hacer cosas diferentes con las mismas herramientas con las que ya fallamos antes. En otras palabras: para que el resultado sea diferente, necesitaré pensar, sentir y actuar diferente.

Si tu problema de estrés es leve, puede ser suficiente con revisar algunas ideas y poner en marcha alguna estrategia:

  • Apunta que puedes hacer para tener más información sobre las tareas que tienes delante y como puedes prepararlas lo mejor posible. La falta de información nos estresa.
  • Haz una lista de las cosas que más te importan en la vida, familia, trabajo, dinero, aficiones etc. Poniéndolos de mayor a menor prioridad para ti. Asegúrate de dar espacio en tu vida a las cosas que sitúes en primer lugar, aunque eso suponga renunciar en parte a otras que también sean importantes. Asegúrate de plantear tu vida en función de esas prioridades y también tu tiempo. Haz al menos todo lo que puedas para ser fiel a esas prioridades y camina hacia ello.
  • Revisa tus creencias y acepta que no puedes con todo, has de seleccionar y elegir.
  • Revisa si cuidas de tu cuerpo y de tu ocio de una manera suficiente y prioriza tu salud y tu descanso por encima de todo lo demás. ¡Sin excusas!, recuerda que si no lo haces tú el cuerpo te parará con una patología en menos de lo que piensas.
  • Confía en ti mismo y recuerda situaciones en las que has superado los obstáculos. Se positivo y deja los malos pensamientos a un lado.
  • Utiliza agendas, alarmas y apuntes de todo lo que tengas que recordar, aunque tengas buena memoria es un gran descanso para tu mente no llevar todos los datos encima.
  • Cuando estés haciendo una tarea trata de dejar cualquier otro pensamiento para después y céntrate en esa tarea eliminando cualquier pensamiento negativo sobre ti o la tarea.
  • Practica meditación o mindfulness, te ayudará mucho más de lo que imaginas.

Si todo esto no fuera suficiente, te recomendamos que trabajes con un psicólogo o un coach para reducir tu estrés.

¿Quieres saber más sobre el estrés? CONTINUA LEYENDO AQUI

Miren Morales Zabalegui.- Psicóloga Col. N- 01489

Deja un comentario