Bienestar

QUE EL FRÍO NO TE COJA CON LAS DEFENSAS BAJAS

El frío ha llegado y como todos los años con procesos catarrales y gripales

que en algunas personas llegan a ser verdaderas torturas en su vida diaria

 

Después de un verano con buen tiempo y recibiendo sol en nuestra piel, si no nos hemos nutrido con suficientes productos naturales como vegetales y frutos con propiedades antioxidantes, o si hemos abusado de estresores como el alcohol, tabaco, exceso de actividad o dieta industrial, estaremos en las puertas de una estación de frío con las defensas bajas. El sol es fuente de vida, pero también de radicales libres que degradan nuestros procesos más básicos entre los que se incluye nuestro sistema inmunitario.

Recomendaciones:

  • Dieta saludable mediterránea (rica en frutas, vegetales con más presencia de pescado y carnes blancas). Evitar hidratos de carbono de índice glucémico alto (bollería, harinas refinadas, zumos procesados, azúcares añadidos, etc.). Evitar grasas saturadas y productos procesados que hacen que los alimentos pierdan sus propiedades nutritivas con enriquecimiento de grasas trans en lugar de las naturales cis. Uso de formas culinarias que no supongan la pérdida de nutrientes de los alimentos, como los hervidos, el vapor o la plancha, evitando los fritos y las parrillas que someten a los alimentos a temperaturas muy altas y los desnaturalizan.
  • Actividad física moderada adecuada a la edad y situación de la persona.
  • Una vida ordenada, respetando los horarios, evitando el estrés, también ayudará a sentirnos mejor y a que nuestro cuerpo responda más equilibradamente. Tomarse en serio las horas de sueño y hacerle caso al reloj biológico que todos llevamos dentro. Así, para la Medicina Tradicional China, el restaurador de nuestro cuerpo el hígado y su víscera aneja la vesícula biliar, su franja horaria de acción máxima estaría entre las 23 h y las 3 h de la madrugada. Si en estas horas estamos despiertos, nuestra depuración de toxinas se verá comprometida y despertaremos con cierto cansancio y un sistema inmunitario debilitado. Asimismo, ni que decir tiene que gestionar adecuadamente las emociones procurará un cuerpo y una mente en regla, y evitará daños innecesarios en nuestro sistema inmunitario.

manos de mujer sosteniendo un plato de ensalada, sentada junto a cinta para hacer ejercicioNutrientes aconsejados para fortalecer un buen sistema inmunitario:

  • Alimentos que no pueden faltar: Cereales integrales (arroz, pasta), hortalizas y verduras (patatas, puerros, borraja, etc.) y legumbres; Zumos naturales ricos en vitamina C (limón, naranja, crucíferas como el brócoli, papaya, kiwi o fresas); Proteínas que cubran todo el rango de aminoácidos (ideal la mezcla de legumbres con arroz, pescados, carnes blancas -sin abuso de carnes rojas-, huevos); Alimentos ricos en ácidos grasos poliinsaturados (omegas 3 y 6) que están en los frutos secos (nueces, almendras), aceites (lino, oliva y girasol) y pescados azules (anchoas, sardinas, mejor los pequeños por evitar los metales pesados); Vitaminas sobre todo las antioxidantes (Vit A, Vit C, Vit E, Vit D) y del grupo B presentes en los alimentos mencionados anteriormente; Alimentos con antioxidantes que están presentes en los frutos y verduras rojas (remolacha, granada, col roja, arándanos rojos); Minerales cuya carencia afecta a procesos infecciosos e inflamatorios: Zinc (ostras, carnes rojas, carne de cerdo, cordero, aves de corral, algunos pescados y mariscos, las habas, nueces, granos enteros y levadura), Cobre (ostras, mariscos, legumbres, vísceras y nueces), Hierro (legumbres, carnes rojas, frutos secos) y Magnesio suele ser un mineral escaso en los alimentos porque está muy desplazado por el Calcio (fosfato cálcico) de los abonos químicos.

Es muy difícil en la sociedad actual poder cubrir todos los requerimientos nutricionales que necesita diariamente nuestro cuerpo. Por una parte, el consumo excesivo de alimentos industriales aminora la cantidad de nutrientes de los alimentos. Por otra el abuso de explotación, frutas y vegetales recolectadas inmaduras y que mediante procesos químicos terminan de tener presencia para la puesta en el mercado (tomates recolectados verdes que se les hace madurar con gas etileno, por ejemplo, con un contenido muy escaso de licopeno) hasta el abuso de abonos químicos y de pesticidas y plaguicidas que convierten a los alimentos en verdaderos productos contaminados que muchos de ellos actúan como disruptores endocrinos y venenos silenciosos, que más que nutrirnos en alguna ocasión favorecen la enfermedad. En el otro lado tenemos las explotaciones animales con el abuso de antibióticos y hormonas que pasan a la cadena alimentaria humana. Además, la práctica de procesos culinarios no adecuada en alimentos ya escasos en nutrientes, comprometen aún más las carencias de ellos.

Por ello es fundamental la suplementación en situaciones como la que nos viene -cambio de estación- en la que unas defensas bajas tienen que resolver la invasión de unos gérmenes más activos como consecuencia de la bajada de temperatura estacional, y usar productos que cubran nuestras carencias nutricionales y más aún que tengan actividad frente a esos intrusos, bien porque actúen directamente sobre ellos o porque refuercen nuestro sistema inmunitario como consecuencia de ese debilitamiento de nuestros malos hábitos de vida. Recordemos de nuestras abuelas esa sabiduría con la que trataban situaciones así, buena alimentación y reposo. Si nuestra salud está comprometida ayudémosla con lo más básico que es, que no tenga carencias nutricionales.

Suplementos aconsejados para un buen sistema inmunitario:

  • Jalea Real. Es un verdadero complejo vitamínico-mineral. La reina de la colmena vive de 4 a 5 años frente a los zánganos que solo viven 40-50 días.
  • Propóleo. Es un autentico antibiótico natural. Rico en polifenoles con acción sobre virus, bacterias y hongos.
  • Equinácea. Activa frente a catarros y gripes es recomendable usarla en periodos no muy largos.
  • Tiene muchas propiedades, pero también es activo frente a virus, bacterias y hongos.
  • Astrágalo. Contiene astragalin que es un poderoso antioxidante. Actúa sobe el sistema inmunitario regulando los linfocitos T y produciendo interferón que activan los macrófagos.
  • Sobre todo, su aceite esencial rico en principios activos con acción antiséptica, antiespasmódico y depurativo.
  • Árbol del té. Tiene acciones expectorante y mucolítica. Además, es un potente antiviral y antifúngico.
  • Groserello negro o Zarzaparrilla. Es un auténtico complejo vitamínico y mineral, útil en catarros y gripes como antiinflamatorio y antirreumático.
  • Raíz adaptógena, reequilibra el cuerpo cuando está bajo por un proceso infeccioso. Es inmunomoduladora y antioxidante entre otras propiedades.
  • Hongo Reishi con betaglucanos también ayudan muy activamente a activar el sistema inmunitario. Otros hongos también útiles: Maitake y Shitake.
  • Zinc, Cobre, Hierro y Selenio. Este último reconocido como uno de los más potentes antioxidantes.
  • Probióticos: Con efecto barrera impide en nuestro intestino la penetración de gérmenes externos regulando su posible entrada. Además, actúan en la síntesis de ciertas vitaminas y en la absorción de nutrientes. En unión a enzimas digestivas como la amilasa, lipasa, lactasa, celulasa, etc. favorecen la absorción de nutrientes para un cuerpo perfectamente alimentado sin carencias.
  • Por último, existe un medicamento homeopático que actúa tanto en prevención en catarros y gripes así con en estados ya declarados. Se trata de Oscillococcinum y es un producto sin efectos adversos que lo pueden tomar todos los grupos de población, desde los bebés, embarazadas, polimedicados hasta cualquier persona.

Hay que evitar estimular las defensas a personas con enfermedades autoinmunes porque puede agravar aún más su enfermedad. Los probióticos serían una de las pocas armas que podrían usarse para ellas.

 

 

Alberto Marfil

Farmaceútico de Yanguas 24H y especialista en tratamientos naturales

 

 

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