Imagen obtenida de Pixabay.com
Dietética Nutrición

Las grasas ¿calidad o cantidad?

Durante muchas décadas las grasas han recibido una connotación muy negativa

Pero las grasas son un nutriente fundamental para nuestro organismo y por ello deben estar presentes en la alimentación

Porque… ¿alguien puede pensar un alimento como las nueces pueda estar limitado en cantidad para ciertas personas? Si siempre hemos oído hablar de sus maravillosas propiedades para la salud cardiovascular.

Las grasas son un nutriente fundamental para nuestro organismo y por ello deben estar presentes en la alimentación en un 30-35% de la energía que consumimos en un día. Son necesarias para el funcionamiento de nuestro el organismo: formación de membranas celulares, regulación de la temperatura corporal, formación de hormonas etc… pero en exceso pueden ser perjudiciales.

Durante muchas décadas las grasas han recibido una connotación muy negativa y eso nos ha llevado a pensar que son perjudiciales. Si bien cabe resaltar que existen diferentes tipos de grasas, unas más saludables y otras menos.

La grasa según su procedencia tiene un contenido diferente en ácidos grasos y este contenido va a determinar la calidad de la grasa. De este modo y atendiendo a los efectos que producen en el organismo  podemos clasificar las grasas en dos bloques:

– Grasas que ponen en riesgo nuestra salud cardiovascular:

– Las saturadas presentes en los lácteos (leche, queso, yogures, mantequilla, nata), en las carnes (carnes grasas y embutidos) y en la bollería industrial elaborada con aceites de coco y de palma.

– Las trans y grasas hidrogenadas que se obtienen por métodos industriales y las utilizan como ingredientes en la elaboración de productos procesados como la  bollería.

 

– Grasas cardio-protectoras:

–  Las monoinsaturados: es el caso del aceite de oliva, aceitunas y aguacate.

– Las poliinsaturados: presentes en los aceites de semillas, en el pescado y en los frutos secos.

Solo un consumo excesivo y habitual de grasas saturadas y/o hidrogenadas es lo que va a conseguir efectos negativos para la salud.

¿Y si yo tengo el colesterol elevado?

Estas recomendaciones hay que personalizarlas en todos los casos ya que todas las personas no tienen las mismas necesidades. Y más aún ante la presencia de alguna patología. Es el caso de una persona con problemas de colesterol, si el peso es normal deberá no solo reducir el consumo de grasas saturadas e hidrogenadas sino aumentar el consumo de otras grasas más saludables como las monoinsaturadas o poliinsaturadas. En cambio, si la persona además de colesterol tiene exceso de peso y grasa corporal habría que analizar detenidamente la ingesta de grasas y establecer muy bien las recomendaciones.

Por todo esto, en ningún caso se puede generalizar y afirmar que unos alimentos están aconsejados y otros desaconsejados porque siempre las recomendaciones se dan en función de las necesidades y de la situación de cada persona.

Por Cristina Fernández. Dietista-Nutricionista. Colegiada nº NA 00003

 

YouTube

One thought on “Las grasas ¿calidad o cantidad?

Deja un comentario