Nutrición

¿Que debemos eliminar?

Para mantener un buen estado de salud, debemos controlar algunos elementos potencialmente nocivos para el organismo

Para el mantenimiento de un buen estado de salud, debes controlar aquellos elementos que son potencialmente perjudiciales para nuestro organismo, como pueden ser la sal, los azúcares, harinas refinadas o grasas saturadas. 


Azúcares y harinas refinadas

En algunos casos es necesario suprimir o eliminar de nuestra dieta algunos elementos, pero en ocasiones encontramos excelentes sustitutos como en el caso del azúcar.

Tenemos dos buenas opciones;

La Estevia, (Stevia rebaudiana) es una planta que proviene de Paraguay donde los indígenas guaraníes ya la utilizaban habitualmente no sólo como edulcorante, es una planta medicinal con numerosas propiedades beneficiosas para el organismo ya que actúa como diurético, antiinflamatorio, bactericida, cardiotónico e hipotensor. Contiene un  alto contenido en flavonoides y es un excelente antioxidante.

Es un edulcorante mucho más potente que el azúcar de caña, pero lo más importante es que los glucósidos de la Estevia no son metabolizados por el organismo, por lo que no incrementa el nivel de glucosa en sangre ni estimula la secreción de insulina. Es el sustituto ideal del azúcar para personas con diabetes. En Japón también es utilizada desde hace más de 20 años y hoy en día podemos encontrarla casi en cualquier lugar del mundo. Cada vez somos más conscientes de los perjuicios del consumo de azúcares refinados y también de las cualidades del edulcorante natural.

Otro de los edulcorantes naturales que podemos utilizar es el Jarabe o néctar de Agave que se extrae de la savia del cactus. Es hasta 3 veces más dulce que el azúcar, sin embargo el índice glucémico del néctar es casi 4 veces inferior al de la miel.

Podemos encontrar Estevia en pastillas, polvo e incluso líquida,  pero en cualquier caso es recomendable consumirla procedente de cultivo ecológico, libres de químicos  tóxicos como pesticidas o fertilizantes. La Estevia es el producto ideal para una dieta de control de peso ya que sus propiedades como planta medicinal ayudan a nutrir el organismo con una mejor circulación sanguínea, mejora la eliminación de toxinas y residuos gracias a su efecto diurético y además no tiene calorías.

Evitar el consumo de harinas blancas refinadas es también importante, debido a que esta es convertida en azúcares, una energía que si no es utilizada se acumulará en lípidos, o dicho de otro modo… grasa. Por lo que pastas, arroz blanco, pan, bollería industrial o cereales refinados y azucarados en el desayuno no son nada recomendables y quedan excluidos por completo de nuestra dieta.

Comidas en conserva, sal y bebidas gaseosas

Consumir demasiado sodio propiciará retención de líquidos y una presión arterial alta. Disminuye o elimina la sal de tus comidas y elimina productos con alto contenido en sal como embutidos, comidas en conserva, jamón…

También es conveniente eliminar los zumos industriales u otras bebidas azucaras así como refrescos carbonatados. Puedes hacer tu propio refresco saludable y sin calorías, por ejemplo té verde o limonada con estevia o néctar de agave como edulcorante.

Carne de cerdo y grasas saturadas

 La grasa, es la principal reserva de energía del cuerpo, se almacena  en depósitos de tejido adiposo. La adiposidad apropiada del cuerpo de una mujer se sitúa entre el 20 y 27 % del peso corporal mientras que en varones es del  12 a 15 %.

Una de las principales características de las células adiposas es su variabilidad. Tienen la capacidad de aumentar o disminuir de tamaño y también de aumentar su número en función de las necesidades de crecimiento, envejecimiento o reproducción asi como la adaptación a las variaciones ambientales y/o fisiológicas.

Las grasas deben mantenerse en unos niveles de entre el 25 y 30% de la masa total en nuestro organismo y consumir preferentemente grasas saludables como los Omega-3.

Las grasas saturadas deben ser consumidas con moderación ya que tienen sus propias funciones. Preferentemente consumir pescado o en su caso carne vacuna quitándoles la grasa visible. Pavo o pollo son dos buenas opciones también, pero siempre retírales la piel y la grasa. Se desaconseja el consumo habitual de carnes de alto contenido graso como cerdo y cordero, así como fiambres y embutidos. Si estos además son procesados o industriales, contienen un alto contenido en aditivos, potenciadores del sabor y otras sustancias que no son nada recomendables.

Leche y otros lácteos

Es suficiente con mantener los porcentajes de consumo diario recomendados, sin excesos, debido a que en las últimas décadas se han incrementado los casos de intolerancia a la lactosa.

Se debe incluir diariamente por su aporte de calcio, pero deberán seleccionarse siempre leche y yogures desnatados y quesos de tipo magro o requesón sin crema.

Alcohol

El Alcohol es una sustancia tóxica para el organismo. Inhibe las funciones del sistema neuronal y afecta al sistema nervioso.

Su consumo inhibe la aldosterona, la hormona que regula la absorción de agua por el organismo y causante de una importante deshidratación y también de la famosa “resaca”.

Los efectos sobre el  sistema nervioso son muchos. Las consecuencias del consumo pueden ser discapacidades  intelectuales, mayor  riesgo de estados de ansiedad, depresión, confusión, demencia y otros como irritabilidad o violencia.

El hígado es el encargado de descomponer y eliminar el alcohol en nuestro organismo. Requiere aproximadamente dos horas en procesar 15 gramos de alcohol (el equivalente a un vaso de vino). Es una sustancia tóxica y a largo plazo causa daños irreparables en el hígado y otros órganos. Los efectos acumulativos del consumo excesivo de alcohol, especialmente cuando están asociados a una dieta poco saludable, lesiona progresivamente el hígado causando cirrosis, insuficiencia hepática, cáncer de hígado, inflamación del páncreas, sangrado y úlceras estomacales, hipertensión…

Negativiza nuestro entorno, pues es un estado alterado de conciencia y del cual habitualmente perdemos el control, a nivel mental regresamos a nuestro estado animal, al más primitivo, al cerebro reptil. Este es pura impulsividad, supervivencia y funciones básicas debido a la pérdida de algunas capacidades (pérdida de autocontrol, capacidad de raciocinio y análisis…).

Podemos decir que para el programa de control de peso es muy perjudicial así como para la salud. Debido a una mayor propensión a estados de ansiedad y desinhibición también existe una pérdida parcial de la voluntad.

Retiene líquidos, ya que el organismo al no absorber el agua que ingerimos retiene toda la que encuentra a su alcance, causando una importante deshidratación.

Zumos

Después de hablar sobre los efectos perjudiciales del alcohol, resulta extraño encontrarnos con que también debemos restringir el consumo de zumos naturales y eliminar por completo de nuestra dieta los zumos industriales, que a pesar de no tener azúcares añadidos, si que tienen un alto contenido en conservantes, reguladores de acidez y otros químicos que no hacen sino intoxicar nuestro organismo.

Pero el motivo limitar el consumo de zumos naturales y sustituirlo por la pieza de fruta es muy sencillo. Si por la mañana desayunamos un zumo de naranja, necesitamos al menos tres piezas de fruta para obtener un vaso  de jugo, por lo que estaremos ingiriendo el azúcar de tres piezas de fruta y sin ningún aporte de fibra. Mientras que si optamos por comernos la pieza de fruta no solo estaremos reduciendo la ingesta de azúcares y obteniendo una mayor sensación de saciedad sino que estaremos aportando a nuestro organismo una importante cantidad de fibra, favoreciendo el tránsito intestinal.

 

 

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